¿Sabes si estás entrenando demasiado?
A todos nos encanta dar el 100% en el gym o en la ruta, pero… ¿Y si tu cuerpo te está pidiendo un respiro a gritos y no lo escuchas?
Descubre si estás en tu zona óptima o al borde del sobreentrenamiento (uno de los principales factores de lesiones). ¡Responde con sinceridad y obtén GRATIS tu guía antilesiones!
1. ¿Cómo te sientes al despertar por la mañana, incluso si dormiste tus horas completas?
Como si me hubiera pasado un camión por encima; sigo agotado.
Un poco pesado, pero después del café ya estoy listo.
Con energía y ganas de entrenar.
2. Si mides tu ritmo cardíaco en reposo, ¿has notado algún cambio últimamente?
Sí, mis pulsaciones están más altas de lo normal aunque esté sentado.
Varía un poco, dependiendo de qué tan pesado estuvo el día anterior.
Se mantiene estable y bajo, señal de que mi corazón está tranquilo.
3. Hablemos de tus entrenamientos: ¿cómo va tu progreso?
Siento que voy hacia atrás; levanto menos peso o corro más lento.
Estoy estancado, hago lo mismo de siempre pero no mejoro.
Sigo rompiendo mis marcas personales o disfrutando el ritmo.
4. ¿Cómo está tu humor y tu concentración en el día a día?
Estoy irritable, me cuesta concentrarme y nada me motiva.
A ratos me estreso, lo normal por el trabajo y la rutina.
Me siento enfocado y el ejercicio me ayuda a liberar tensiones.
5. ¿Qué pasa cuando te toca ir a entrenar hoy?
Siento una pesadez mental y falta de entusiasmo total; me cuesta “arrancar”.
A veces me da pereza, pero una vez que empiezo, cumplo.
¡Es el mejor momento de mi día! Lo espero con ansias.
¡Cuidado! Tu cuerpo pide un respiro
Tus respuestas indican riesgo de sobreentrenamiento. Baja la intensidad, prioriza el descanso y, si el agotamiento persiste, consulta a un especialista.
¡Estás en tu zona óptima!
Llevas un excelente equilibrio entre entrenamiento y recuperación. Sigue escuchando a tu cuerpo para mantener tu ritmo sin riesgos.
Tu Guía Antilesiones
Ejercicios rápidos de calentamiento y pausas activas.